Miedo

never be afraid on typewriter
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Hoy tengo miedo,

a no decirte lo que quiero,

al movimiento de tus caderas

cuando caminas sin dudas hacia mi,

a tus manos congeladas,

a que todo termine aquí.

Hoy tengo miedo,

miedo incluso a no tener miedo,

al momento en que desnudas

tu cuerpo delante del espejo,

a olvidar la imagen de tu cara,

los gritos de tus latidos,

tu voz sin sonido.

Hoy tengo miedo,

a vivir, a morir,

a no ser yo,

a cuando te quitas las medias

de esas piernas que no tienen fin,

a tu piel de cristal,

a respirar en ti.

Hoy tengo miedo,

miedo a tener miedo,

a abrazarte,

a marcharme,

a sentir, a latir,

hoy tengo miedo,

miedo al veneno de tus labios

a los que no tengo miedo,

miedo,

hoy tengo miedo,

miedo a estar aquí sin ti.

 

Futuro

person sitting on rock on body of water
Photo by Keegan Houser on Pexels.com

Los próximos besos

serán mejores que los que di,

quizá por la experiencia

de besar labios

que a veces confundí,

o porque cerraré los ojos

y te imaginaré otra vez aquí.

Los próximos versos

serán más bonitos que los que escribí,

quizá  por la años que uno cumple

y que te hacen atrapar palabras

 que jamás vendí,

o porque notaré brotar por mis dedos

rimas consumidas que murieron junto a ti.

Los próximos tiempos

serán más hermosos que los que viví,

quizá porque se acerca el invierno

que siempre te pedí,

o porque la brisa acariciará

unos ojos tristes,

ausentes de lágrimas,

en los que cada día fallecí.

Los próximos amaneceres

serán mejores que los que residí,

quizá porque nunca es demasiado tarde

para encontrarte,

para que la lluvia te moje,

para empezar otra batalla,

para ser feliz.

 

Ahora que te veo marchar V

photo of a person standing on sea dock
Photo by Frederik Sørensen on Pexels.com

Ahora que te veo marchar …

fracturo el espejo donde se refleja tu partida,

acaricio el terciopelo de tus palabras,

te abarco con mis brazos cansados

 y no te dejo escapar.

Ahora que te veo marchar …

empiezo a hacer mi maleta

para no dejar nada atrás.

Ahora que te veo marchar IV

white bird flying above body of water
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Ahora que te veo marchar …

unas lágrimas suplican tu regreso

porque sin tu abrigo no hubieran existido,

las estrofas comienzan a enlazarse

como si supieran que el desenlace está cerca,

y de fondo suenan las cuerdas tristes de una guitarra

que jamás me dejarán ser el mismo.

Ahora que te veo marchar III

silhouette of bird above clouds
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Ahora que te veo marchar …

veo el tiempo que he perdido

y ya no puedo recuperar,

me golpeo ante los sentimientos

que me dirigen a ese despiadado acantilado,

olvido lo que dije ayer y no escribiré mañana,

sueño un camino distinto

y suprimo lo que no me toca la piel.

Ahora que te veo marchar II

beautiful sky
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Ahora que te veo marchar …

siento tus abrazos más fuertes que ayer,

escucho tus sabias palabras siempre con sentido,

aprecio tu carácter afable pero indomable,

veo tu cuerpo ágil de antaño,

tu valiente penetrante mirada

y oigo tu contagiosa risa no parar.

Ahora que te veo marchar I

scenic photo of cliff during daytime
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Ahora que te veo marchar …

bajo la mirada para llorar a escondidas,

me arrodillo ante el implacable odioso destino,

me inclino y sujeto el fin de una vida,

camino lento y las dudas surgen,

noto que la fría brisa se acerca

y la noche es más oscura.

Gran Canaria 2019

incendio-gran-canaria
Tejeda (Gran Canaria)                                           Photo by Beny Aguiar

Ahora que llega la noche

y el día otorga un respiro,

con una hermosa luna de testigo,

te pregunto sin ánimo de ofender,

¿a qué has venido?

Tan respetado como odiado Fuego,

comenzaste muy nervioso,

como poseído,

y en pocas jornadas estás roto,

sin fuerza,

abatido,

y así,

¿a quién querías conquistar?

Aprende de las pacientes caricias del Atlántico,

de los leves susurros de los Alisios,

de las conversaciones profundas de Tamadaba,

del saber estar del Nublo,

del amor incondicional

de los que contra ti han luchado,

porque aunque devores mi piel,

o beses mi rostro,

nunca cerca de mi corazón

has estado,

jamás seré tuya,

puedes irte,

no te echaré de menos,

no te amaré,

solo quedarás en la memoria

de algunas noches,

que yo…

ya olvidé.

Gracias a todos los luchadores

Nota

person holding fountain pen
Photo by John-Mark Smith on Pexels.com

Lo siento,

surgió un imprevisto,

tuve que salir corriendo

y dejé todo desordenado,

cuando regrese arreglo el despropósito,

no lo tengas en cuenta,

ha sido un día complicado,

por cierto,

cuidado con las lágrimas

que ruedan de una habitación a otra,

no tienen importancia,

es que volví a mirar fotos de hace tiempo,

de esas que me renuevan

o remueven por dentro,

si ves algún verso triste bajo la mesa,

consuélalo,

coméntale que su poema no ha llegado,

que quizá intervenga en el siguiente

o en otro más de su agrado,

atenta a los gemidos que están junto la cama,

a las risas de la solana,

a los suspiros sobre el escritorio

y a los abrazos que salen por la ventana,

¡ah!, por último,

si encuentras dos besos dentro de la nevera,

ni caso,

estaban debatiendo si era mejor

mejillas o labios,

yo intervine,

les dije que depende del momento,

que entre los dos lugares

a veces solo hay un aliento.

Disculpa,

surgió un imprevisto,

fui a por flores,

me has vuelto a enamorar,

enseguida vuelvo,

no me añores.

 

 

Las Perseidas

red and black abstract painting
Photo by Alex Montes on Pexels.com

Ahora que te veo llorar,

no puedo dejar de mirarte,

iluminas cada rincón del cielo,

tu llanto no cesa

y no puedo consolarte.

Ahora que te veo llorar,

añoro las noches que no te vi,

si pudiese dar marcha atrás,

créeme,

no repararía en estar ante ti.

Ahora que te veo llorar,

me sorprendes con cada lágrima,

y recuerdo el dolor de las mías

cuando se fue lejos

sin compañía.

Ahora que te veo llorar,

no recuerdo tus leyendas,

ni el nombre de aquel cometa,

pero llegan repentinas nubes

que intentan diluir tu belleza.

Ahora que te veo llorar,

no deseo que pares,

tus lamentos dibujan el cielo,

sin sentido ni obviedades,

utilizando diferentes intensidades.

Ahora que te veo llorar,

esperaré solitario a que termines,

y en cada rubio destello,

en cada línea radiante,

en cada dorada diagonal sin final,

pediré el mismo deseo…

quiero volver a verte llorar.

 

(Publicado en este blog el 13 de agosto de 2018)